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El astro marfileño Alpha Blondy, se ha ganado ciertamente su reputación como el “enfant terrible” del reggae africano. Los medios han encontrado un filón sensacionalista en la personalidad volátil, la inestable vida personal y las crisis de nervios del artista, pero nadie puede negar que el poderoso reggae de Alpha Blondy, ha causado un fuerte impacto en la escena musical africana y mundial. Seydou Koné, nació en Dimbokro, Costa de Marfil un 1 de enero de 1953. Creció con su abuela de quién aprendió las tradiciones dioula. y de quién recogió ese apodo “blondy” como una mala pronunciación del francés “bandit” que es como la abuela reprendía al joven. Nunca fue bien en la escuela. En un país con la independencia recién estrenada, era difícil mantener la mente de uno en la escuela cuando el cuerpo se agita al ritmo de las nuevas músicas de las tierras de ultramar. Es la época de los guateques, presumir, flirtear y nuevas identidades. Seydou iba bajo el pseudónimo Elvis, empieza a cantar, escribe sus líricas en un “libro de amor” y escucha a “Jagger”. Finalmente fue expulsado del colegio y exiliado por su padrastro a la vecina Monrovia, Liberia, -un país fundado por descendientes de esclavos afroamericanos de vuelta a la Madre África-, para perfeccionar el inglés. Esto abría los horizontes del joven Seydou y es el principio perfecto para el asalto al sueño americano. Llegado a la Gran Manzana, empieza un apasionado interés por la escena musical y particularmente la vivencia de un concierto de Burning Spear en el 77, ejerció la mayor influencia en su posterior carrera, descubriéndole el apasionante mundo del reggae. Con la inspiración de los dubs escuchados esa noche, Seydou empieza a cantar con algunos grupos locales con la idea de conseguir grabar un disco algun dia. Un encuentro con Clive Hunt le repone la esperanza. Le presenta The Sylvesters, un grupo formado de una familia de dominicanos muy introducida en el circuito de pequeñas salas del estado neoyorkino. Con el deseo de encarrilar su carrera en la música, se va de Texas por un trabajo de telonero de The Sylvesters. Canta sus propias composiciones como “Burn Down the Apartheid”, “Bory Samory”, publicada en el 84 en “Cocody Rock”, o “War” de Marley en francés publicada en el 94 en “Dieu”. Pero América se reveló difícil, ofreciéndole una iniciación que pudo haberle destruido. Estudiante en la Universidad de Columbia, trabajaba en mensajería, y vendía pescado en Brooklyn con los coreanos por las noches. Trataba de progresar. Y fumaba hierba ocasionalmente para “descomprimirse”, algunos desafortunados tropiezos con el polvo de angel, cargaron demasiado la situación que le llevó al borde del colapso. Vuelve a su Costa de Marfil natal, trayendo consigo una depresión y un desánimo que le llevan un par de años a una institución psiquiátrica de Abidján. La música fue el factor determinante para la total recuperación de Seydou, quién retoma su carrera musical al salir del hospital. Estamos a principios de los 80, y el ahora llamado Alpha Blondy reencuentra a su amigo de infancia Roger Fulgence Kassy, productor del show “Premiere Chance”, de la TV pública marfileña, quien le invita a cantar en directo al programa. El resto es historia musical. Después de esta exposición a nivel nacional, el sueño de grabar su música en el estudio, estaba cercano, y en el 82 cuando se publica por fin “Jah Glory”, la realidad se convierte en éxito. En la Costa de Marfil conducida con mano firme por Felix Houphouët Boigny, uno debe preguntarse por el impacto de una canción como “Operation Coup de Poing: Brigadier Sabari” en la juventud acostumbrada a los desmadres y abusos de la corrupta y violenta policía marfileña. Fue un punto de inflexión: el niño marginal de un ghetto de Abidján, era ahora invitado a los show de la televisión, su álbum sonaba en las ondas de radio y en las calles y era abrazado como un liberador. Pero no solo era el ritmo lo que sacudió la mentalidad local, también el espíritu de su explosivo y extraño aspecto con la cabeza coronada con dreadlocks: “..Me traje conmigo la bomba del reggae en la maleta. Y una vez llegado, prendí la mecha!..” exclama hoy Alpha Blondy. La semilla del reggae, retornaba con él al continente africano. La escena marfileña se convulsionaba, probando que el reggae podía ser reinterpretado, los ritmos pegadizos del estilo Alpha, tomaban la capital y pronto la juventud de Abidján adoptó al genio Blondy como la versión nacional de Bob Marley. Con su porte rebelde, puesta en escena explosiva y esta energia sin fin, logró un gran impacto en toda Africa Occidental. Cantando en francés, inglés, baoulé o su lengua nativa dioula, el artista pronto recogeria mayor proyección en Europa. El EP “Rasta Poué”, cosecha un gran éxito en el Viejo Continente, animando a Alpha a probar suerte más allá de Costa de Marfil. Va a Paris en el 84 y firma con Pathé-Marconi (EMI), graba el 2º LP “Cocody Rock” en la capital francesa y lo mezcla en Londres. Un extenso tour lo lleva por varios países de la costa oeste de Africa, presentando el nuevo sonido y recogiendo enorme éxito, llenando estadios y devolviendo esperanzas a los jóvenes africanos que venían a escuchar al reggaeman marfileño. De vuelta a casa, el 3r LP “Apartheid is Nazism”, veia la luz en 1985. Lo que es más, el estatus de “Bob Marley de Costa de Marfil”, obtenia una cierta confirmación no oficial, cuando viaja a Jamaica para grabar con The Wailers, en los estudios Tuff Gong, el 4º LP “Jerusalem”. Alpha Blondy, ponía el énfasis en argumentos más místicos para este 4º disco. El nuevo mensaje de unidad religiosa, es claro. Examina los preceptos del Islam, el Judaísmo y el Cristianismo a través de los textos contenidos en la Tora, el Coran o la Biblia. No todas las audiencias fueron capaces de comprender este nuevo planteamiento. Para el 87, Alpha Blondy & the Solar System se embarcan para un tour por toda Francia, con dos actuaciones memorables en Zénith de Paris, un mini tour por las Antillas Francesas, en Martinica y Guadalupe, y en el último minuto, se cancela un extenso tour por Europa, según la organización -la cadena de radio francesa NRJ-, por comportamiento poco profesional del artista marfileño. De la estancia en París, sale un 5º disco, “Revolution”, donde encontramos al artista en proceso de redefinirse, busca melodías con arreglos de teclados, violines, y vientos, concentrado en dar forma a lo que hace del sonido Blondy una música inconfundible. No obstante, el disco incluye un tema de más de diez minutos, “Jah Houphouët parle”, donde aparece un discurso del presidente marfileño. Este tributo, según el mismo artista, responde a un punto de vista político pronunciado en libertad de opinión y expresión, pero sin pretender adoctrinar. El año 88 empieza con otra serie de conciertos anulados en el Zénith. Pero un extenso tour de 2 meses por EEUU, aparca momentáneamente la decepción de las cancelaciones francesas. El siguiente año, es de cambios profundos. Acusa a su discográfica de negligir el mercado africano, abandona su base en París y vuelve a Abidján, con un disco “The Prophets” auto escrito, grabado y producido. Tomara cuidado de su management también desde entonces y ese mismo 89, gira ampliamente y con éxito por varios países del oeste africano. De la experiencia grabaría en un estudio de 8 pistas, un álbum “SOS Guerre Tribale”, que no tuvo demasiada repercusión fuera de Costa de Marfil. Como sea, Blondy siempre estuvo más o menos presente en las listas, y en el 92 regresa a París por la puerta grande, con tres shows en Elysée-Montmartre coincidiendo con el lanzamiento del nuevo album “Masada”. Este excelente trabajo con arreglos de Boncana Maïga, tiene en Dennis Bovell (detrás del sonido Linton Kwesi Johnson) el responsable de la mezcla final. Inevitablemente el single “Rendez-vous”, pronto fue un hit y no fue sorpresa para nadie cuando las ventas se dispararon. “Masada” conseguía el primer disco de oro de la carrera de Alpha. La carrera de rastafoulosophe (rasta / loco (fou) / filosofo) como Blondy gusta definirse, estaba disparada de nuevo, sin fallos esta vez. Sobre esta ola de euforia reencontrada, Alpha Blondy protagonizó un extenso tour por Europa con colofón final otra vez en el Zénith de París. Pero el frenético y exhaustivo ritmo de la carretera pronto se empieza a cobrar peaje en los nervios del artista. Al final del tour europeo, el cantante recae en una espiral depresiva y a principios del 93 otra recaída le lleva al intento de suicidio. Recobrarse le toma cierto tiempo, pero siempre la música es la que le salva el alma en el último segundo. Para empezar el 94, el siguiente disco “Dieu”, que con tan sugerente título sería su obra más mística hasta el momento, significaba el regreso a la escena del astro africano. Acompañado de grandes músicos de estudio, enfatizaba en temas controvertidos y reforzaba su lado más espiritual. Desafortunadamente, los problemas mentales, no daban respiro al atormentado artista, destruyendo su vida personal y causándole el regreso al hospital psiquiátrico para numerosos tratamientos. Y el consiguiente retorno al final del 94, el 10 de diciembre, en Abidján en un festival commemorativo del primer aniversario de la muerte del Presidente Houphouët Boigny. Pocos dias después, el 29 de diciembre regresa al Zénith con gran emoción y asistencia de público. En el 97, vuelve a las listas con un “The Best..” recopilatorio de sus éxitos. También la vuelta a los estudios para publicar en junio un nuevo trabajo, “Grand Bassam Zion Rock” otra vez con arreglos de Boncana Maïga, nos revela a un artista políglota 100%, capaz de cantar textos propios en árabe, malinké, wolof, ashanti, francés e inglés con la misma facilidad. Este disco fusiona mucho funk y rock, e incluye una curiosa versión en francés de “Natural Mystic” de Marley. Dos años más tarde, en el 98, publica “Yitzhak Rabin”, en memoria del entonces recientemente asesinado presidente de Israel. Un hecho que le sirve de coartada para enfatizar en ese discurso de unidad de las religiones, ya que Dios es el mismo para todos y al mismo tiempo soltar algun latigazo a esos políticos que continuan sirviendo a intereses, antes que a sus votantes. Otros dos años pasan hasta el siguiente trabajo, “Elohim”, publicado primero en África (fin del 99) y con el alba del 2000, en Francia. Muchos de los temas, reflejan un estado de ánimo de enfado con el sistema especialmente con la clase política de los países africanos: “Les Voleurs de la Republique”, “Dictature” o “La Queue du Diable”. Este posicionamento, le da aun más proyección pública en Costa de Marfil, al entrar el país en aguda crisis política; apareciendo en debates televisados y tertulias de alto perfil público, opinando sobre el futuro y las soluciones clave. En marzo de 2002, celebrando 20 años en los escenarios, Alpha Blondy publica “Merci”. En la conferencia de prensa de presentación del disco en Abidján, el hombre declara: “..quiero dar las gracias a Dios y a todos los que hayan contribuido, incluso remotamente, en mi carrera..()..también agradecer a mis enemigos, porque con sus críticas y falsos testimonios me han fortalecido para superarme..” Tan crítico con los políticos como habitualmente, “Politruc” o “Feu”, incluye un alegato contra las minas antipersona “Who Are You?” (co-interpretado con Ophélie Winter), y “Wari”, una colaboración del colectivo rapero Saïan Supa Crew.
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